Calculadoras y comprobaciones sobre números que escribes tú.
Ninguna de estas herramientas te dice qué comprar ni qué vender, y ninguna usa datos de mercado. Te devuelven la cuenta que les pides con los datos que les das — interpretarla es tuyo.
Qué pasa con un capital al que aportas cada periodo. Es aritmética, no una previsión: la tasa la pones tú.
Aproximación de cuántos periodos tarda un capital en duplicarse a una tasa constante. Es una regla mental, no una proyección.
Cuánto te cuesta la misma operación con dos estructuras de comisión que tú declaras. Compara costes, no productos.
Señala qué pesos declarados superan un umbral que tú eliges. Nunca dice qué reducir ni qué vender — solo dónde has puesto mucho.